Anatomía del codo

La "cabeza" radial es el extremo nudoso del radio donde se encuentra con el codo.

Si bien tratar de frenar una caída con las manos puede parecer instintivo, la fuerza de la caída podría viajar hasta los huesos del antebrazo y dislocar el codo. También podría romper el hueso más pequeño (radio) de su antebrazo. Las fracturas del radio a menudo ocurren en la parte del hueso cercana al codo, llamada "cabeza" radial.

Las fracturas radiales de la cabeza son lesiones comunes y ocurren en aproximadamente el 20% de todas las lesiones agudas del codo. Muchas luxaciones del codo también involucran fracturas de la cabeza radial.

Las fracturas de la cabeza radial son más frecuentes en mujeres que en hombres y es más probable que ocurran en personas de entre 30 y 40 años.

¿Cuáles son los síntomas de las fracturas de la cabeza del radio?

Los síntomas más comunes de una fractura de cabeza radial incluyen:

  • Dolor en la parte externa del codo.
  • Hinchazón en la articulación del codo.
  • Dificultad para doblar o enderezar el codo acompañada de dolor.
  • Incapacidad o dificultad para girar el antebrazo (palma hacia arriba con palma hacia abajo o viceversa)

¿Cómo se trata una fractura de cabeza radial?

Los médicos clasifican las fracturas según el grado de desplazamiento (qué tan lejos de la posición normal están los huesos). El tratamiento está determinado por el tipo de fractura, según la clasificación siguiente.

Fracturas Tipo I

Las fracturas de tipo I son generalmente pequeñas, como grietas, y las piezas óseas permanecen unidas.

Es posible que la fractura no sea visible en las radiografías iniciales, pero generalmente se puede ver si la radiografía se toma 3 semanas después de la lesión.

El tratamiento no quirúrgico implica el uso de una férula o cabestrillo durante unos días, seguido de un aumento temprano y gradual del movimiento del codo y la muñeca (según el nivel de dolor).

Si se intenta demasiado movimiento demasiado rápido, los huesos pueden desplazarse y desplazarse.

Fracturas tipo II

Las fracturas de tipo II están levemente desplazadas e involucran una pieza más grande de hueso. Si el desplazamiento es mínimo, se puede usar un cabestrillo o una férula durante 1 a 2 semanas, seguido de ejercicios de amplitud de movimiento.

Los pequeños fragmentos de hueso roto se pueden extirpar quirúrgicamente si impiden el movimiento normal del codo o pueden causar problemas a largo plazo con el codo.

Si un fragmento es lo suficientemente grande y está fuera de lugar, el cirujano primero intentará unir los huesos con tornillos, o una placa y tornillos. Si esto no es posible, el cirujano retirará los pedazos rotos de la cabeza radial. El cirujano también corregirá cualquier otra lesión de tejidos blandos, como un ligamento desgarrado.

Fracturas tipo III

Las fracturas de tipo III tienen múltiples fragmentos de hueso rotos que no se pueden volver a unir para curar. En la mayoría de las fracturas de cabeza radial de tipo III, también hay un daño significativo en la articulación del codo y los ligamentos que rodean el codo.

Siempre se requiere cirugía para reparar o remover los pedazos de hueso rotos y reparar el daño de los tejidos blandos. Si el daño es severo, es posible que deba quitarse toda la cabeza radial. En algunos casos, se puede colocar una cabeza radial artificial para mejorar la función a largo plazo.

Es necesario un movimiento temprano para estirar y doblar el codo para evitar la rigidez. Incluso las fracturas más simples pueden provocar cierta pérdida de movimiento en el codo. Independientemente del tipo de fractura o del tratamiento utilizado, se necesitarán ejercicios para restaurar el movimiento y la fuerza antes de reanudar todas las actividades.