La mayoría de las deformidades del pie involucran pies inusualmente planos o arqueados altos con o sin dolor. Algunos pacientes nacen con esta afección o puede haber sido causada por una lesión.

Pie plano

El pie plano es una afección en la que toda la planta del pie toca el suelo al estar de pie. Algunos nacen con flota plana, mientras que otros pueden obtener flota plana debido a una lesión. Muchas personas tienen pies planos sin dolor. Las personas con dolor pueden experimentar los siguientes síntomas:

  • Los pies se cansan fácilmente
  • Pies doloridos o adoloridos, especialmente en las áreas de los arcos y los talones
  • La parte interna de la planta de los pies se hincha.
  • El movimiento del pie, como pararse sobre los dedos de los pies, es difícil
  • Dolor de espalda y piernas

Tratamiento del pie plano

Su podólogo puede recomendar los siguientes tratamientos para el dolor causado por el pie plano:

  • Descansar y aplicar hielo para aliviar el dolor y reducir la hinchazón.
  • Ejercicios de estiramiento
  • Antiinflamatorios, como ibuprofeno
  • Terapia física
  • Dispositivos ortopédicos, modificaciones de zapatos, aparatos ortopédicos o yesos
  • Medicamentos inyectados para reducir la inflamación, como corticosteroides
  • En casos más graves, donde hay mucho dolor o daño en el pie, su médico puede recomendarle una cirugía.

Pies altos arqueados

El arco alto es un arco, a veces llamado "pie cavo", que se eleva más de lo normal. El arco va desde los dedos hasta el talón en la planta del pie. El arco alto generalmente es causado por una afección ósea o nerviosa. Los pies muy arqueados tienden a ser dolorosos porque se ejerce más tensión en la sección del pie entre el tobillo y los dedos.

Diagnóstico de pies arqueados altos

Cuando la persona se pone de pie, el empeine parece hueco. La mayor parte del peso recae sobre la espalda y la parte anterior del pie (cabeza de los metatarsianos).

Su podólogo deberá verificar si el arco alto es flexible, lo que significa que se puede mover.

Las pruebas que se pueden realizar incluyen:

  • Electromiografia
  • Resonancia magnética
  • Estudios de conducción nerviosa
  • Radiografía de los pies o la columna
  • Opciones de tratamiento
    • Los arcos altos, especialmente los que son flexibles o bien cuidados, pueden no necesitar ningún tratamiento. Los zapatos correctivos pueden ayudar a aliviar el dolor y mejorar la marcha. Esto incluye cambios en los zapatos, como un inserto de arco y una plantilla de soporte. En casos graves, a veces se necesita una cirugía para aplanar el pie.