Ingredientes
Calabacín
- 1 libra
Papa
blanca - ¾ libra, pelada
Cebolla
- 1 pequeña, pelada
Harina
de matzá - 1/2 taza
Huevo
- 1 grande
Jugo
de limón - 1 cucharadita de jugo fresco, gajos adicionales para servir
Sal
kosh - 1½ cucharadita
Pimienta
negra molida - ½ cucharadita
Aceite
vegetal - para freír
Instructiones
Step 1
Borde los extremos del calabacín y córtelo por la mitad a lo largo. Luego, con una cuchara pequeña, retire las semillas del centro, que añadirán más humedad de la deseada. En un procesador de alimentos o con un rallador de caja, ralle el calabacín, la papa y la cebolla. Junte los ingredientes rallados en un paño de cocina grande sin pelusa y retuérzalo, escurriendo al máximo. Deje reposar 2 minutos y vuelva a exprimir. Transfiera la mezcla escurrida a un tazón grande y agregue la harina de matzá, el huevo, el jugo de limón, la sal y la pimienta, y revuelva hasta que esté bien mezclado.
Step 2
En una sartén grande, calienta 6 mm de aceite a fuego medio-alto hasta que brillen. Puedes darles forma a los latkes de dos maneras: con cucharadas colmadas o, como se muestra aquí, con un tenedor para enrollar las hebras como si fueran espaguetis. Sumerge con cuidado los panqueques en el aceite caliente y cocínalos hasta que estén dorados por debajo. Dales la vuelta y cocínalos hasta que estén dorados por el otro lado. Transfiérelos a toallas de papel para absorber el exceso de aceite y sazónalos con una pizca de sal. Repite el proceso con el resto de la masa.
Step 3
Sirva caliente con crema agria y gajos de limón.
Notas
Los latkes se pueden conservar a temperatura ambiente hasta 4 horas. Recaliéntalos en una bandeja para hornear a 190 °C durante unos 5 minutos, o hasta que estén bien calientes y crujientes. También se pueden congelar en un recipiente hermético con capas de papel vegetal entre ellos durante un mes y luego recalentarlos congelados hasta que estén calientes y crujientes.