Las tomografías computarizadas utilizan equipos de rayos X y procesamiento informático para producir imágenes bidimensionales del cuerpo. Su médico podría solicitar este tipo de prueba para detectar tumores, examinar ganglios linfáticos o anomalías óseas, o por diversas razones.
El paciente permanece tumbado en una camilla y pasa por una máquina que parece una rosquilla grande y cuadrada.
Si se utiliza un medio de contraste para mejorar la imagen computarizada, es posible que el paciente deba evitar comer o beber durante 4 a 6 horas antes de la prueba.
Los pacientes deben informar a su médico antes de la prueba si tienen alguna alergia o problemas renales.