¿Cómo se diagnostica la escoliosis en los niños?

La prueba de detección estándar para la escoliosis es la "prueba de flexión hacia adelante de Adam". Durante la prueba, su hijo se inclinará hacia adelante con los pies juntos, las rodillas estiradas y los brazos colgando libres. Su médico observará a su hijo desde la espalda, buscando una diferencia en la forma de las costillas de cada lado. Una deformidad de la columna es más notoria en esta posición.

Con su hijo de pie, su médico también verificará si las caderas y los hombros están nivelados y si la posición de la cabeza está centrada sobre las caderas. Verificará el movimiento de la columna en todas las direcciones. Para descartar otras causas de deformidad espinal, su médico buscará discrepancias en la longitud de las extremidades, hallazgos neurológicos anormales y otros problemas físicos.

Las radiografías proporcionarán imágenes claras de los huesos de la columna vertebral de su hijo. Permiten a su médico ver la ubicación exacta de la curva y medir qué tan grave es. En general, las curvas superiores a 25 ° se consideran lo suficientemente graves como para requerir tratamiento.